El rejunteo (o lechada) es mucho más que el "color blanco" entre los azulejos. Es la barrera fundamental que impide que el agua se filtre detrás del gresite, protegiendo la estructura de tu piscina y evitando costosas caídas de piezas. Además, una junta en mal estado es el refugio perfecto para las algas negras y bacterias. Un sellado profesional y duradero es esencial para soportar las exigencias de nuestro clima mediterráneo (calor extremo, salinidad). En Servinmosol, devolvemos a tu piscina su aspecto de "recién construida" con materiales de última generación y mano de obra especializada.
¿Cuándo es necesario rejuntear tu piscina?
Las juntas de la piscina sufren un desgaste constante por los químicos (cloro, ácido) y la radiación solar. Deberías plantearte una renovación urgente si observas alguno de estos síntomas:
- Regla de los 2-3 años (Mantenimiento Preventivo): El rejunteo no dura para siempre. Para evitar daños estructurales, una piscina residencial con uso normal y cloración tradicional debe recibir un mantenimiento de sus juntas cada 2 o 3 años.
- Juntas vacías, huecas o ásperas: Si pasas la mano y notas el borde afilado del azulejo, es peligroso (provoca cortes en los pies) y requiere intervención urgente. Además, las juntas ásperas dañan los rodillos de tu robot limpiafondos.
- Algas negras rebeldes: Si aparecen manchas negras o verdes en las líneas que no se van al cepillar, es porque el poro de la junta se ha abierto y las algas han enraizado profundamente dentro del cemento.
- Caída de gresites: Es el síntoma final. Indica que el agua ya ha penetrado detrás del revestimiento y ha podrido el cemento cola que sujetaba la pieza al muro del vaso.
- Decoloración severa o amarillamiento: Las juntas blancas que se han vuelto amarillas o marrones por la acumulación de cremas solares, cal y metales del agua, afeando por completo la estética del agua.
¿Cuál es la mejor época para el rejunteo?
Recomendamos realizar este trabajo exclusivamente en invierno o primavera. ¿El motivo? Para rejuntear, la piscina debe estar vacía. Hacerlo en pleno verano expone el vaso estructural al sol abrasador, lo que puede provocar dilataciones extremas y grietas. Además, el calor excesivo de julio o agosto hace que la lechada se seque demasiado rápido, "quemándose" e impidiendo que cure y selle correctamente.
Tiempos de Ejecución Orientativos
El rejunteo es un proceso rápido, pero requiere respetar los tiempos técnicos de secado. Normalmente, se tarda entre 2 y 3 días dependiendo del tamaño de la piscina. Por ejemplo, para una piscina estándar de 8x4 metros en estado moderado:
- Día 1: Vaciado mediante bombas y limpieza ácida a presión.
- Día 2: Secado total del vaso, saneamiento y reposición de gresites caídos.
- Día 3: Aplicación manual de la lechada, limpieza final y llenado.
*Piscinas muy deterioradas que requieran raspado manual de las juntas viejas pueden sumar 1 o 2 días adicionales. Nuestro equipo minimiza el tiempo que la piscina permanece vacía, protegiendo su estructura.
Nuestro Proceso de Aplicación: Trabajo Minucioso
No se trata solo de "echar pasta encima" del azulejo. Un rejunteo mal ejecutado durará apenas unos meses. Para que la lechada soporte años bajo el agua, la preparación del soporte lo es todo:
1. Vaciado y Limpieza Ácida Profunda
Vaciamos la piscina de forma controlada y realizamos una limpieza ácida profunda del vaso. Utilizamos hidrolimpiadoras a presión industriales combinadas con desincrustantes químicos para eliminar restos de cal, raíces de algas y crema solar incrustada en las paredes. Esto es vital porque abre el poro del azulejo y de la junta vieja, asegurando que la nueva lechada se adhiera con la máxima fuerza.
2. Raspado de Juntas y Saneamiento
Una vez limpio y seco, nuestro equipo revisa las zonas más castigadas (como la línea de flotación o los escalones). Raspamos manualmente el material suelto o podrido. Si se aplica lechada nueva sobre material viejo que se está desmoronando, el nuevo producto se caerá irremediablemente a las pocas semanas.
3. Reposición de Gresites Caídos
Durante el proceso de preparación, revisamos manualmente todo el vaso tocando los paneles. Si encontramos piezas de gresite sueltas, huecas o que directamente faltan, retiramos el cemento viejo, preparamos la base y las reponemos con cemento cola de alta adherencia antes de aplicar la lechada, para dejar la superficie estructuralmente perfecta.
4. Aplicación Técnica de la Lechada
Preparamos la mezcla respetando las proporciones exactas del fabricante para evitar grietas por retracción. Aplicamos la masa de rejunteo utilizando llanas de goma vulcanizada, extendiéndola fuertemente en todas direcciones (movimientos diagonales) para garantizar que el producto penetra hasta el fondo de la junta y no se queda solo en la superficie.
5. Limpieza Final y Curado
Tras el tiempo de secado exacto de la masa, procedemos a emulsionar y limpiar la superficie. Realizamos una limpieza exhaustiva a mano con esponjas especiales y talochas de limpieza para retirar los excesos. Esto es fundamental para que no quede un "velo blanco" en los azulejos y el agua luzca cristalina y el mosaico brillante desde el primer día de llenado.
Materiales: ¿Cemento o Epoxi?
Ofrecemos dos tipos de acabados altamente profesionales según las necesidades químicas de tu piscina y tu presupuesto:
Lechada Cementosa Hidrófuga (CG2 AW)
La opción clásica mejorada. Usamos morteros técnicos flexibles clasificados para inmersión continua, formulados con tecnología hidrófuga (repelentes al agua) y aditivos antimoho que retrasan la aparición de algas. Es la opción ideal y económica para piscinas residenciales estándar tratadas con cloro en pastilla.
Junta Epoxi (Premium)
La solución definitiva y para toda la vida. Es una resina bicomponente totalmente impermeable, dura como una roca y que no se mancha, no se desgasta y no pierde color con el paso de los años. Es la opción altamente recomendada (casi obligatoria) para piscinas de cloración salina, piscinas climatizadas o spas, ya que la sal destruye rápidamente el cemento tradicional.