El rejunteo (o lechada) es mucho más que el "color blanco" entre los azulejos. Es la barrera fundamental que impide que el agua se filtre detrás del gresite, protegiendo la estructura de tu piscina y evitando costosas caídas de piezas. Además, una junta en mal estado es el refugio perfecto para las algas negras y bacterias. Un sellado profesional y duradero es esencial para soportar las exigencias de nuestro clima mediterráneo (calor extremo, salinidad). En Servinmosol, devolvemos a tu piscina su aspecto de "recién construida" con materiales de última generación y mano de obra especializada.

¿Cuándo es necesario rejuntear?
Las juntas de la piscina sufren por los químicos (cloro, ácido) y el sol. Deberías plantearte una renovación si observas:
- Juntas vacías o huecas: Si pasas la mano y notas el borde afilado del azulejo, es peligroso (provoca cortes en los pies) y urgente.
- Algas rebeldes: Si aparecen manchas negras o verdes en las líneas que no se van al cepillar, es porque el poro de la junta se ha abierto y las algas han enraizado dentro.
- Caída de gresites: Es el síntoma final. El agua ha penetrado detrás y ha podrido el cemento cola.
Nuestro Proceso de Aplicación
No se trata solo de "echar pasta encima". Para que la lechada dure años, la preparación es clave.
1. Vaciado y Limpieza Química
Vaciamos la piscina y realizamos una limpieza ácida profunda. Utilizamos hidrolimpiadoras a presión para eliminar restos de cal, algas y crema solar incrustada en las paredes. Esto abre el poro y asegura que la nueva lechada se adhiera con fuerza.
2. Aplicación y Limpieza Final
Aplicamos la masa de rejunteo extendiéndola en todas direcciones para garantizar que penetra hasta el fondo de la junta. Tras el secado exacto, realizamos una limpieza exhaustiva con esponjas especiales para que no quede "velo blanco" en los azulejos y el agua luzca cristalina desde el primer día.
¿Cuánto tiempo se tarda en rejuntear una piscina?
El rejunteo es un proceso rápido y eficiente. Normalmente, se tarda entre 2 y 3 días dependiendo del tamaño y el estado actual de la piscina. Nuestro equipo especializado trabaja diligentemente para minimizar el tiempo que la piscina permanece vacía, protegiendo así su estructura y permitiéndole disfrutar de ella lo antes posible.
Materiales: ¿Cemento o Epoxi?
Ofrecemos dos tipos de acabados según tus necesidades y presupuesto:
Lechada Cementosa Hidrófuga: La opción clásica mejorada. Usamos morteros técnicos flexibles, con aditivos antimoho y repelentes al agua. Ideal para piscinas residenciales estándar.
Junta Epoxi (Premium): La solución definitiva. Es una resina bicomponente totalmente impermeable, dura como una roca y que no se mancha ni pierde color con el paso de los años. Es la opción recomendada para piscinas de cloración salina o spas.
Durante el proceso de rejunteo, revisamos manualmente todo el vaso. Si encontramos piezas de gresite sueltas o huecas, las reponemos antes de aplicar la lechada para dejar la superficie perfecta.
Recomendamos realizar este trabajo en invierno o primavera para tener la piscina lista en temporada de baño.