Una fuga pequeña en una piscina puede suponer la pérdida de cientos de litros de agua al día, desequilibrar los productos químicos y, lo peor, socavar el terreno bajo la estructura provocando grietas mayores. En Servinmosol, no adivinamos dónde está la fuga: utilizamos tecnología avanzada para localizarla con precisión quirúrgica, evitando abrir zanjas innecesarias en tu jardín.
¿Es Evaporación o es una Fuga? La Prueba del Cubo
Antes de alarmarte, en verano es normal perder hasta 0.5 cm de agua al día por evaporación. Para descartarlo, recomendamos la Prueba del Cubo, un primer paso vital antes de movilizar equipos técnicos:
- Llena un cubo con agua de la piscina y colócalo en el primer escalón (parcialmente sumergido). Consejo: Pon una piedra dentro para que no flote ni se vuelque.
- Marca el nivel del agua tanto dentro del cubo como fuera (nivel de la piscina). Apaga la depuradora durante la prueba para evitar fluctuaciones.
- Espera 24 horas. Si el nivel de la piscina ha bajado más que el del cubo, tienes una fuga. Si ambos niveles bajan exactamente lo mismo, es simple evaporación natural.
Tecnología de Detección sin Obras: Diagnóstico Preciso
Nuestro valor diferencial es el diagnóstico. Olvídate de levantar todo el suelo buscando una tubería rota a ciegas. Disponemos de equipos específicos para encontrar la avería sin romper nada:
Pruebas Hidrostáticas de Presión
Aislamos las tuberías (skimmers, impulsores, fondo) taponando las salidas en la piscina y metemos presión con agua o aire desde la caseta de depuración. Si la aguja del manómetro baja, sabemos exactamente en qué tubo está el problema. Esto nos permite descartar circuitos sanos en minutos.
Geófonos Acústicos y Gas Trazador
Una vez sabemos qué tubería pierde, "escuchamos" el sonido del agua escapando a presión bajo tierra mediante micrófonos ultrasónicos de alta sensibilidad (Geófonos). Si el sonido es débil, inyectamos un gas inocuo (mezcla de nitrógeno e hidrógeno) en la tubería que sale a la superficie justo en el punto de rotura, detectándolo con un escáner electrónico.
Inmersión Subacuática y Tinte Trazador (Dye Test)
Si la presión de las tuberías es correcta, el problema está en la estructura. Nuestros técnicos realizan una inmersión con equipos de buceo para revisar centímetro a centímetro el vaso, los focos y las juntas. Utilizamos jeringuillas con tintes fluorescentes especiales que son succionados visualmente por la grieta, marcando el punto exacto de la filtración.
Soluciones y Reparaciones Comunes
Una vez localizada con exactitud milimétrica, aplicamos la solución más duradera y menos invasiva posible:
Reparación de Accesorios (Skimmers, Focos, Impulsores)
El 80% de las fugas ocurren aquí. La unión entre el plástico del skimmer y el hormigón suele romperse debido a los cambios de temperatura y al asentamiento natural del terreno, lo que provoca que el hormigón ceda y pierda estanqueidad alrededor de estos accesorios. Reparamos estas uniones con masillas epoxi subacuáticas de alta resistencia térmica, o reemplazamos el accesorio por completo si el plástico está rajado.
Especialistas en Reparación de Skimmers
Esta es nuestra especialidad número uno. Contamos con soluciones específicas para solucionar fugas en skimmers de forma definitiva, reforzando la estructura para que no vuelva a ceder.
Ver Especialidad en SkimmersFugas Estructurales (El Vaso de la Piscina)
Si la grieta está en el hormigón, un simple parcheado no servirá (se volverá a abrir con el movimiento de tierras). Utilizamos grapas de acero inoxidable de alta tensión para "coser" la grieta estructuralmente y evitar que se abra más, sellándola posteriormente con morteros elásticos e impermeables de última generación.
Rotura de Tuberías Subterráneas
Si la fuga está bajo el suelo, nuestra tecnología nos permite abrir solo una baldosa en el punto exacto indicado por los geófonos, minimizando drásticamente el daño estético a tu terraza. Sustituimos el tramo de PVC dañado (normalmente aplastado por raíces o asentamientos de tierra) y volvemos a pavimentar dejando el área impecable.
Una fuga no se arregla sola; siempre va a más. El agua que se escapa constantemente puede lavar la tierra debajo de la piscina, provocando que el vaso de hormigón se quede en el aire, se asiente y se parta por la mitad, una avería catastrófica que podría costar decenas de miles de euros.