Una tormenta de verano, una ola de calor o un fallo en la depuradora pueden convertir una piscina cristalina en una charca verde en cuestión de horas. En Servinmosol, no creemos en "vaciar y llenar" a la primera de cambio. Aplicamos tratamientos de choque profesionales para matar bacterias, quemar materia orgánica y devolver la transparencia al agua, ahorrándote miles de litros.
¿Cuándo es necesario un Choque?
El mantenimiento diario no siempre es suficiente. El tratamiento de choque (supercloración) es necesario cuando:
- Agua Verde (Algas): Las paredes resbalan y el fondo no se ve. Las algas se han apoderado del vaso.
- Olor fuerte a "Cloro" (Cloraminas): Paradójicamente, si huele fuerte e irrita los ojos, es porque el cloro "bueno" se ha agotado combatiendo suciedad. Hay que "chocar" el agua para romper esas moléculas irritantes.
- Después de lluvias intensas: La lluvia arrastra esporas, polvo y contaminantes que desequilibran el pH instantáneamente.
El Secreto del Profesional: Diagnóstico Previo
¿Has echado cloro y el agua sigue verde? Es el problema más común que nos encontramos.
El Bloqueo del Estabilizante: El cloro en pastillas contiene un estabilizante (ácido isocianúrico) para que el sol no lo degrade. Si este ácido se acumula en exceso (>75 ppm), bloquea el efecto del cloro. Da igual que eches 20 kilos más; no funcionará.
Nosotros analizamos este parámetro antes de actuar. Si hay bloqueo, realizamos una renovación parcial controlada del agua antes de aplicar el tratamiento químico, garantizando el éxito.
Tipos de Tratamiento
No todas las piscinas admiten lo mismo. Adaptamos el producto a tu revestimiento (Gresite o Lámina Armada/Liner):
- Cloro de Choque Granulado (Dicloro): Acción rápida y potente para piscinas de gresite.
- Oxígeno Activo (Peróxidos): Ideal para piscinas de liner o poliéster, ya que no decolora el material. Permite el baño casi inmediato tras su aplicación.
- Floculación: Tras matar el alga, usamos floculante para agrupar las partículas muertas en el fondo y pasamos el limpiafondos manual en modo "vaciado" para dejar el agua impoluta.
Manipular grandes cantidades de químicos concentrados es peligroso. Los gases que emanan pueden causar quemaduras respiratorias graves.
Nuestros técnicos disponen de los EPIs necesarios y calculan la dosis exacta por metro cúbico para no dañar la piel de los bañistas ni los equipos de filtración.